María Antonieta Josefina Sacchi de Ceriotto

María Antonieta Josefina Sacchi de Ceriotto

Por Graciela Musri

 

Nació en Mendoza el 30 de mayo de 1931 y de ella se despidió en silencio el 6 de abril de 2018. Fueron casi 87 años de vida intensa, haciendo música, investigando y siempre ayudando a quienes la rodearon.
Se formó como pianista, clavecinista y camarista en Mendoza y como tal dio conciertos en Mendoza, San Juan, Córdoba y el Salón Dorado del Teatro Colón de Buenos Aires.
Desde muy joven se desempeñó como docente en niveles de pre-grado y luego de grado en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Cuyo. Numerosos intérpretes aprendimos de sus clases de repertorio, de música de cámara, de estilo barroco y de ornamentación preclásica. Claro que no descuidó la enseñanza de la música y las artes visuales argentinas, asignatura que nos introdujo de lleno en las problemáticas culturales de nuestro país.
Era permanente su búsqueda de actualización profesional. Su conocimiento de varios idiomas le franqueó el acceso a bibliografía especializada que compartió generosamente con colegas y alumnos del medio musical mendocino. Adelantada para su tiempo, abrió puertas a los jóvenes, en quienes estimuló el estudio y la investigación musicológica como nadie lo había hecho en Cuyo. Dirigió a la becaria Ana María Olivencia en la Universidad Nacional de Cuyo en su investigación titulada La obra de Julio Perceval y su aporte a la música de Mendoza (en 1981), La creación musical en Mendoza. 1940-1980 (1982-83) y Cuatro compositores de Mendoza. Su obra y su estilo (1987). Dirigió la segunda parte del proyecto El Grupo Renovación. 1929-1944 (1987) iniciado por Guillermo Scarabino en la UNCuyo y el proyecto Revisión de la historia de la música de Mendoza desde 1900 a 1940 (entre 1991 y 1993).
La recuerdo desde 1976 en que me examinó para el ingreso a la Escuela de Música de la UNCuyo, porque en esos años Antonieta era docente en Lectura Musical. Desde entonces asistí a sus clases que eran verdaderas recreaciones de mundos musicales diferentes y que sus alumnos vivimos con placer. También nos guió en conocer otros mundos, como cuando planificamos nuestro viaje de egresados universitarios a Europa a partir de su tutela.
Fue una mujer ejemplar en la lucha contra las estructuras anquilosadas y los prejuicios de las mentalidades estériles. La gestión universitaria la contó como Secretaria Académica (1973-75) y como Directora (1982-83) de la Escuela de Música de la Facultad de Artes mendocina. Fue delegada por esa Facultad ante el Consejo de Investigaciones de la UNCuyo entre 1980 y 1989.
Nombrada Profesora Honoraria (categoría Consulta) de la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo desde 1996, fue Vicepresidente de la Asociación Argentina de Musicología en el periodo 2006-2008 y Miembro Honorario de la misma desde la Asamblea Anual Ordinaria del 16 de agosto de 2008.

En San Juan, la presencia de Antonieta permanece en el Gabinete de Estudios Musicales y en el Departamento de Música de la FFHA a través de numerosos recuerdos de alumnos y colegas. Felizmente, la tuvimos con nosotros en San Juan en el cargo de Profesora Asociada en las cátedras de Historia de la Música y de Historia Comparada de la Artes. Durante seis años, desde 1989 hasta su jubilación en 1995, despertó vocaciones musicológicas. Viajera incansable ella misma, tal como calificó la música que tanto estudió y develó para nosotros, estableció contactos profesionales que beneficiaron a los demás. Mientras ella redactaba la voz “Mendoza” para el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana (1999-2002) estimuló en nosotros el deseo de colaborar con esa empresa editorial y, desde entonces, se alzó como nuestra referente en la gestión de proyectos.
Colaboró con el diseño del primer programa de investigación instituido en la cátedra de Historia de la Música y comunicado en Jornadas de Comunicación Científica y de Creación Artística en la Universidad Nacional de San Juan (1991). Asesoró nuestro proyecto Compositores contemporáneos sanjuaninos. Producción musical 1960-1995 (entre 1994 y 1995). Su entrega desinteresada a la docencia y a la investigación fue ejemplar para sus discípulos.
Luego de jubilarse se dedicó de lleno a la investigación. Sus tres publicaciones por EDIUNC resultan de lectura obligada para quienes tenemos pasión por la historia local de la música y sobre todo, por las historias de músicos inmigrantes. Con la primera, La profesión musical en el baúl. Músicos españoles inmigrantes radicados en Mendoza a comienzos del siglo XX. Música de Mendoza (2007), dio a conocer el impacto social que produjo la inserción de estos españoles en la enseñanza formal de la música, el teatro, las bandas y el ámbito doméstico. El enorme cúmulo de datos obtenidos en archivos públicos y familiares se completó con la edición posterior de un DVD al que llamó las Apostillas, erratas y omisiones a La profesión musical en el baúl (2010).
La segunda publicación, La música en la petaca del misionero. Un mundo sonoro en las viñas de Rodeo del Medio. 1905-1930 (2009), está realzada por el prólogo de Omar Corrado y nos introdujo en la obra musical de los salesianos en Mendoza, un mundo desconocido y de sorprendente relevancia para la historia de la música regional. Los resultados de sus investigaciones fueron un aporte original sólidamente basado en documentación de archivos. Acompaña el libro un DVD multimedia con diversa documentación de variada índole, personal, musical e iconográfica que acrecienta el valor heurístico de la publicación.
Por último, La música, incansable viajera. Sesenta años de prácticas musicales en Mendoza: 1852-1912 (2014), analiza en profundidad el conjunto de las prácticas musicales en el proceso de italianización de la sociedad mendocina en todos sus estratos. La perspectiva socio-cultural con que Antonieta enfocó esta construcción historiográfica fue reconocida y destacada en el prólogo por la musicóloga Silvina Luz Mansilla.

4 Comments so far

Ludovico CeriottoPosted on11:36 pm - May 2, 2018

Muchas Gracias Graciela por tomarte el tiempo para escribir esta nota, homenajear a mi madre y destacar su trabajo para enriquecer la cultura argentina y mendocina en particular.

Silvina Luz MansillaPosted on8:46 pm - Abr 28, 2018

Excelente la síntesis biográfica, escrita con el conocimiento directo de una personalidad ilustre de la musicología argentina.
Por fortuna, le hicimos saber cuánto la apreciábamos, designándola Miembro Honorario AAM.
Destaco que su último libro (2014) está dedicado “A Fátima Graciela Musri y Diego Bosquet, colegas y amigos”.

    Graciela MusriPosted on10:19 pm - May 3, 2018

    Muchas gracias por tu comentario Silvina. La dedicatoria se debió a las lecturas previas y diálogos sobre los temas del libro que mantuvimos con Antonieta. Aún conservo esos archivos con comentarios de ambas.
    Afortunadamente, como decís, a ella sí la AAM reconoció el esfuerzo, el estímulo a los jóvenes y sobre todo sus aportes a la musicología en Argentina.

Deja un comentario