Balance actividad académica 2018

Balance actividad académica 2018

Por Diego Madoery

 

Este año que finaliza (2018) se realizaron tres congresos vinculados a la investigación en música en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, institución en la que me formé en el grado y en la que ejerzo como docente desde hace casi treinta años. Una conjunción de situaciones casuales provocaron esta circunstancia inédita para esta facultad y probablemente para muchas de las instituciones universitarias de nuestro país: la XXIII Conferencia de la Asociación Argentina de Musicología y las XIX Jornadas de Musicología se realizaron por primera vez en este ámbito en el mismo año que el 2do. Congreso Internacional bianual de Música Popular, (organizado por quienes forman parte de la carrera de música popular) y las Jornadas de Investigación en Música (organizadas por el Laboratorio para el Estudio de la Experiencia Musical). La Facultad delega en los institutos/laboratorios que realizan investigación la organización de este evento académico anual. La casualidad fue que este Laboratorio se dedica exclusivamente a la investigación en música (no así otros institutos que anualmente organizan los congresos/jornadas en esta unidad académica) y también que hayamos programado el primer congreso de la AAM y el INMCV el mismo año en el que se desarrollaron estos otros dos encuentros de investigadores.

 

Se podría pensar que alguno de ellos no fue del todo satisfactorio, sin embargo tanto por la respuesta a la convocatoria de ponencias como por la asistencia de público no fue así y precisamente esto es lo que motivó esta reflexión.

 

En las XXIII Conferencia/XIX Jornadas (del 23 al 26 de agosto) se presentaron ochenta y nueve ponencias, dos conferencias, un panel y una charla que abordaron una multiplicidad de temáticas desde la música colonial en América hasta manifestaciones de la música popular actual. Quienes participamos pudimos constatar una muy buena asistencia de público (que incluyó alumnos en una semana de paro total docente) en las veintisiete mesas que se presentaron en la totalidad del congreso.

 

El 2do. Congreso de Música Popular realizado entre los días 3 y 5 de octubre reunió a cincuenta y cinco ponencias en veinte mesas y un conjunto de diez charlas/conferencias y dos mesas redondas, que abordaron tanto temáticas vinculadas a la musicología como la enseñanza de la música popular. También se trataron cuestiones de género y de la producción y el trabajo de los/de las músicos/as. Este congreso se caracterizó por una fuerte y numerosa participación de alumnos/as.

 

Las Jornadas organizadas por el LEEM los días 15 y 16 de noviembre tuvieron tres conferencias, dos talleres y catorce sesiones que incluyeron cuarenta ponencias en una diversidad temática y de perspectivas. Aquí se presentaron trabajos relacionados con la educación musical, la psicología de la música y la musicología en música académica y popular.

Es decir, que solo en la Facultad de Bellas Artes en este año se presentaron alrededor de 180 ponencias más un buen número de conferencias, charlas y talleres referidos a la música mediante diversas perspectivas de estudio.

 

A esta situación particular habría que agregar las XV Semana de la Música y la Musicología – Jornadas Interdisciplinarias de Investigación organizadas por el Instituto de Investigación Musicológica de la Universidad Católica Argentina, que estuvieron dedicadas al Tango; algunos congresos internacionales como el de IASPM-AL en Puerto Rico o el II Congreso de Etnomusicología de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, y otros tantos que no recuerdo y en los que seguramente han participado investigadores argentinos. De este modo, es posible apreciar que, a contramano de la evidente baja de presupuesto y oportunidades laborales y pérdida salarial producto del momento económico y político que estamos viviendo, la investigación en música crece y mucho.

 

En la lista de la AAM hemos debatido en algunas oportunidades en torno al desconocimiento de nuestra disciplina con argumentos relacionados a las relaciones interpersonales que cada uno entabla con la comunidad científica. Me parece que estos números aportan cierta evidencia empírica de este crecimiento que sucede en un contexto en el que  podríamos pensar que ocurriría lo contrario.

 

Asimismo, no puedo más que alegrarme de lo sucedido en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, institución que aprecio particularmente por la historia que me une a ella y comenté al comienzo.

 

Finalmente, me gustaría dejar una última reflexión respecto de lo observado. Existe un conjunto de trabajos/investigaciones que parecen conformar un lugar ‘gris’ entre lo que ampliamente entendemos como musicología y la educación musical cuyos conocimientos no podemos ignorar. Del mismo modo, tampoco deberíamos desconocer aquellas sistematizaciones de contenidos que las cátedras sin tradición académica de las nuevas carreras de música popular se encuentran desarrollando para su enseñanza y que se compilan en apuntes y otra diversidad de escritos no publicados ni presentados en congresos.

 

Creo que hoy más que nunca debemos incentivar/propiciar el diálogo entre investigadores, docentes, músicos y  productores para retroalimentar el conocimiento que se está generando en este campo (tal vez estoy haciendo una referencia algo sesgada por mi especialidad en los estudios de música popular). Si pensamos que este conocimiento circula solo por congresos específicos tanto sea de musicología o los propios de IASPM nos encontramos en una postura reduccionista que omite una buena cantidad de saberes que ya circulan en instituciones universitarias y terciarias de nuestro país con un diverso grado de desarrollo y sistematización. El desafío actual es poder vincular de algún modo esta abundante información para poder debatir ideas e integrar conocimientos.

 

Uno de los propósitos de nuestra asociación es “favorecer la relación de los musicólogos de nuestro país entre sí y con los del exterior, así como con aquellos investigadores de otras especialidades afines a nuestra disciplina”[i]. Invito a proponer mecanismos de diálogo que nos permitan seguir desarrollando este objetivo.

 

[i] Artículo 2, Inciso 3 del Estatuto de la Asociación Argentina de Musicología

2 Comments so far

Diego MadoeryPosted on12:48 pm - Dic 6, 2018

Tenés toda la razón Graciela. Te pido disculpas por el olvido, lo que sucedió es que comencé la nota pondiendo el foco en lo sucedido en La Plata y luego incorporé lo más reciente y olvidé otras actividades que suman a la idea que quiero decir: crecimiento de investigaciones y diverisidad de temas y perspectivas. De cualquier modo, entiendo que a La Plata se la pueda ver como un lugar central desde el interior pero mi sorpresa y reivindicación se fundan en que no es un centro que sea ampliamente considerado por la comunidad musicológica (de hecho es la primera vez que se hace un congreso de la asociación). De este modo, partí del análisis de una situación, si se quiere, marginal en esta comunidad para que sigamos mirando estas márgenes. Gracias y saludos cordiales.

Fatima Graciela MusriPosted on7:36 pm - Dic 5, 2018

Estimado Diego y a todos los asociados de la AAM:

Celebro con gran alegría tus apreciaciones acerca del crecimiento de la investigación en música en la Facultad de Bellas Artes de la U. N. de La Plata y, a la vez, me uno a la actitud de relativo optimismo e impulso hacia adelante que revelan tus dichos. En estos tiempos algunos necesitamos más estímulos y menos “pálidas”.
Sin embargo, sin ánimo de reclamo ni de asemejarme un sonsonete cansino, también recuerdo una vez más, que existen centros de investigación de música (con producción musicológica) más acá de las fronteras de la provincia de Buenos Aires, hacia el interior de la enorme Argentina. Entre los olvidos que mencionas estuvieron los de las IV Jornadas del Gabinete de Estudios Musicales de la UNSJ (San Juan, mayo de 2018) donde vos mismo ofreciste una magistral conferencia sobre Charly García, reseñada en la página de la AAM, las XXV Jornadas de la UNCuyo donde hubo ponencias sobre música (Mendoza, noviembre de 2018), otras realizadas en CABA misma como las de los diferentes Institutos de la UBA, y tantas otras.
Perdón, si suena a “te observo el estado del arte…” (ja ja), no es mi intención, solo quería enfatizar tu diagnóstico positivo.

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